
El galgo español desciende del Lebrel árabe. En los últimos años se han efectuado numerosos cruces de esta raza con el Greyhound importado de Inglaterra por los amantes del coursing sobre liebre viva.
Tienen aspecto atlético y estilizado, con patas largas y pecho voluminoso, que les permiten alcanzar grandes velocidades. La altura a la cruz suele ser 62-70 cm en los machos, y de 60-68 cm en las hembras. La capa típica es de pelo corto, liso y muy fino. Pero existe también la variedad de pelo duro, que presenta pelo áspero y largo, repartido homogéneamente por el cuerpo, con barba, bigotes y tupé. Los colores más típicos son: barcino o atigrado, negro, barquillo, tostado, canela, amarillo, rojo, blanco, berrendo o pío.
El galgo evidentemente es un deportista y esto lo debe tener presente el que desee tener un perro de esta raza. Son sensibles y cuidadosos en casa, la verdad es que si se ejercitan con frecuencia es un perro encantador para convivir con el. De hecho hay incluso una asociación que se dedica a buscar casa a los galgos que han terminado su carrera deportiva tanto en la caza como en canodromos y tienen muchas peticiones por el buen carácter de estos animales, sobre todo cuando no estan en plena juventud y tambien motivados por el triste final de algunos de estos perros.
Salud del Galgo Español
Hocico limpio, liso y ligeramente húmedo. Dientes fuertes, encías sanas y buen aliento. Ojos claros y brillantes. Pelo lustroso, suave y de apariencia limpio. Almohadillas resistentes pero flexibles. Músculos y huesos fuertes y bien desarrollados. Excrementos pequeños, compactos y poco olorosos.
Cuidados del Galgo Español
Aunque el medio natural del Galgo Español sea el campo, puede adaptarse perfectamente a la vida de ciudad siempre y cuando haga el suficiente ejercicio. Muchos galgos de ciudad son animales que han sufrido malos tratos o han sido abandonados por no servir para la caza y las carreras, por lo que se adecuan sin problemas a vivir en casas donde los quieran. Eso sí, son perros que no soportan estar encerrados y necesitan un jardín en el que poder moverse libremente y gastar parte de sus energías. Para que el perro esté en plenas condiciones físicas y psíquicas es conveniente ejercitarlo y jugar con él a diario. En cuanto a su arreglo, basta con mantenerlo limpio con cepillados regulares. Para evitar la torsión de estómago, es recomendable servirle la comida en recipientes elevados.
