
El hurón doméstico (Mustela furo) es un mustélido, subespecie del turón, que fue domesticado hace al menos 2.500 años. Otros mamíferos de la familia de los mustélidos tienen también la palabra “hurón” en sus nombres comunes. Por ejemplo, hay un escaso y protegido turón de Norteamérica conocido como hurón de pies negros.
El hurón, cuyo nombre científico es Mustela Furo, se ha convertido en un habitual animal de compañía en Estados Unidos y en Europa. Aunque por su aspecto parece un roedor, lo cierto es que pertenece a la familia de los mustélidos, que es la misma que la de los minks, comadrejas o zorrillos.
Es una mascota excelente, ya que se caracteriza por su simpatía y por ser muy cariñoso y juguetón. Asimismo, supera en inteligencia a los perros y a los gatos, que son las mascotas más comunes. Con un poco de paciencia y dedicación, es capaz de aprender numerosos trucos y normas que harán más fácil y divertida la convivencia con ellos.
Los hurones son animales extremadamente sociales, a los que les encanta jugar con otros miembros de su especie. A menudo se amontonan unos sobre otros cuando duermen. Es recomendable que en caso de tener hurones como mascotas, sean dos o más preferiblemente tres hurones a la vez para no exponerlos a la soledad. No obstante, tampoco hay nada malo en poseer un solo hurón, siempre y cuando reciba sus porciones de tiempo, atención y juegos por parte de su dueño. Algunos hurones juegan también con gatos domésticos.

El hurón es genial como mascota, lo único malo es el olorcillo que tiene.